¡Buenos días!

Tras el puente, Amapola vuelve a daros los buenos días y a presentaros un nuevo libro, una interesante opción de lectura.

¡Hola amigos!

Después de un largo puente (vaya, desde el viernes hasta el martes sin tener que cumplir obligaciones es todo un lujo para poder descansar) aquí me hallo, dándoos los buenos días para que os entren ganas de salir a la calle a las ocho de la mañana como si fuera una tarde infinita de verano, ¿os acordáis? Tan eternas…

Buenos días con Amapola

Bueno, seguro que alguno de vosotros ha aprovechado este puente para viajar, visitar a la familia (en mi caso parte de mis familiares vinieron a casa, ¡hacía tanto que no los veía!) o descansar, porque, por mucho que pongamos la alarma a las siete de la mañana sabiendo que hay puente… es una mala combinación, seguro que has acabado atrasándola, y es que, ¿a quién le ha apetecido madrugar en días de fiesta? A nadie, pero ya se sabe que si tienes obligaciones, es lo que hay :( Habrá quien haya aprovechado para empezar con las compras navideñas, como puede ser un árbol de Navidad, ya que, el árbol de Navidad, ha de ser EL ÁRBOL, ese tan especial que formará parte de las fotografías de este año, el que también unirá a la familia decorándolo con luces de colores y alguna que otra figura de purpurina.

Bueno, volviendo a lo del puente, yo he aprovechado para leer un libro que me compré hace unas semanas (aún no lo he acabado), se trata de La destrucción o el amor, de Vicente Aleixandre. Es una obra maravillosa (por si no lo sabéis,se trata de poesía) con la que conseguiréis desconectar del mundo real para naufragar por los versos de Aleixandre. Por si tenéis curiosidad, aquí os dejo unos versos (a ver quién se anima a leerlos) del poema Después de la muerte:

“La realidad que vivo,

la dichosa transparencia en que nunca el aire lo llamaré

unas manos,

en que nunca a los montes llamaré besos

ni a las aguas del río doncella que se me escapa.

La realidad donde el bosque no puede confundirse

con ese tremendo pelo con que la ira se encrespa,

ni el rayo clamoroso es la voz que me llama

cuando -oculto mi rostro entre las manos- una roca a

la vista del águila puede ser una roca. “

Espero que estos versos os hayan dejado con un buen sabor de boca para comenzar el día.

Que tengáis un día maravilloso.

Saludos, A.

Buenos días

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