¡Buenos días!

¿Ha resultado fácil alzarse de la cama con este frío?

Hoy os doy los buenos días contándoos un breve resumen de una charla a la que tuve el placer de asistir, porque se trataba de animales, y, bueno, a mí me encantan los gatos (tengo tres jejeje) y disfruté muchísimo.

La persona que dio la charla nos hizo reflexionar sobre la importancia de un animal en el ámbito cotidiano, porque un animal te hace socializar más, te obliga a salir a la calle y, por tanto, consigue que sociabilices facilmente, ya que, a la mayoría de la gente le gustan los animales, y ya sabéis que lo típico de… oh, qué mono, ¿cómo se llama?

También hay estudios que demuestran el hecho de que tener a un animal en casa, (un gato, por ejemplo), reduce la presión sanguínea, baja el nivel de ansiedad, reduce el estrés, nos proporciona seguridad y autoestima (pasear con un perro grande intimida más que ir con un perro pequeño).

Aparte, hay quien dice que un animal como el gato libera la energía negativa (esto ya no sé si es verdad).

Lo más interesante de esta charla fue que nos hizo pensar sobre cosas que probablemente no damos importancia, como: los nombres: si tenemos un perro pequeño, y cuando digo pequeño me refiero a muuuy pequeño, y resulta que se llama Hércules, ¿qué podría pensar alguien que no sabe cómo es el perro? Pues lo más lógico es pensar que se trata de un perro grande, como un Mastin, pero no, y cuando ese alguien gira la cabeza y ve a un perro diminuto se da cuenta de que el dueño es un cachondo jajaja

Que tengáis un buen día.

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