Buenas y patosas noches
¿A vosotros no os ha pasado, por las noches, que habéis tenido la impresión de haberos levantado con un cubo en cada pierna?
Bueno, pues hoy ha sido uno de esos días que más valía haberse quedado en casa pero metida en la cama. Si llego a salir a la calle no sé qué hubiera hecho: provocar un maremoto. Así que, vista la forma de empezar, decidí no salir a la Adoración del Santísimo ni a nada. Pero me temo que, por muchos días y noches que me quede, o encuentro., a ver, qué me provoca la ansiedad, o no solucionaré nada. La ansiedad se torna incontrolable y no permite más que meteduras de pata por doquier.
