Sorpresas te da la vida. Buena canción, buen dicho y buena verdad. Los días son diferentes unos a otros -aunque parecen iguales- y otros días resaltan por los acontecimientos.
Sorpresas te da vida y nunca mejor dicho. Hoy es miércoles, día asociado con mercurio -cantidad de explicaciones en la web del por qué- pero también es el día de la cuarta ley del éxito de Depaak Chopra “el menor esfuerzo”. Y no es que es que no nos tengamos que mover; es que explica que, cada momento, es tal y como tiene que ser. Solo hay que aceptarlo tal cual viene. Os dejo el enlace porque es muy curioso: Cuarta ley del éxito, menor esfuerzo y ya, si queréis, podéis ver el ejercicio. ¡Interesante!… ¿Por qué el miércoles? No lo sé… Preguntadlo a Depaak Chopra.
Sorpresas te da la vida
Desde luego que sí. Después de esta etapa tan mala que he pasado, esta mañana me he despertado con sorpresas. He tenido otro sueño de esos que parece que estés en el cine viendo una película de tu vida con todo detalle y color: una casa preciosa con un jardín enorme -aunque no era mía era de mi ex-marido (como no, ya sería raro)- y en el jardín vivía -era la mascota- un león precioso, dócil. Yo lo abrazaba y paseaba con él. Vamos, una gozada. Me acabo de acordar que, en la película del Rey León, Mufasa, el león padre, representa al padre, a Dios Universo, y le dice al hijo, a Shimba, en un sueño, cuando vivía con Timón y Pumba y las ovejas: “recuerda quién eres“. Una historia buena para investigar. He tenido -en el sueño- conversaciones muy curiosas y relevantes con la que es ahora mujer de mi ex y el león. Estábamos todos, ellos, mis hijos y el hijo de ella, que tiene la misma edad que el mío mayor y el león; que, por cierto, mi ex es Leo.
Pues el sueño está relacionado, por los mensajes y conversaciones, con un inglés que conocí por Facebook y me prometió amor eterno. Aquí, en este post, os comparto lo que pasó:“no me lo puedo creer”. Estaba desaparecido tres meses por cosas de negocios, en Sudáfrica, donde le robaron hasta el carnet de identidad a punta de pistola -según me dijo-. Ya me había olvidado de él cuando, esta mañana, he tenido noticias. Ya os contaré.
Moraleja: como dice la ley del menor esfuerzo: “vive el momento, porque cada uno es como tiene que ser“. No le des más vueltas por raro que te parezca.
Muchas gracias por entrar.