¡Hola, amigos!
Con un café bien cargado y unas tostadas de mermelada sobre la mesa, despedimos el finde para dar comienzo a una gran semana.
Prácticamente, a día de hoy, estamos en diciembre (falta un día, pero…), y lo cierto es que ya hay gente que se agobia por las compras navideñas, porque eso implica salir de casa, ir al centro comercial, ver catálogos de juguetes, ropa; porque, claro, ¿qué nos vamos a poner en un día tan especial como Nochevieja? Sí, puede que muchos penséis que es una tontería, pero no conozco mejor forma de despedir el año que con una buena copa de champán, familia y un vestido rojo de fábula que quedará impreso en alguna fotografía. Ah, otra cosa, ¡haced ya vuestra lista de propósitos! Que sí, que es algo que se puede realizar todos los días del año (al igual que se puede regalar cualquier cosa a tu pareja sin ser San Valentín), pero es una buena manera de crear tu propio récord de “metas”, porque al empezarlo en enero te dará más fuerza de voluntad, al fin y al cabo, todos queremos empezar con buen pie el año, ¿no? ;)
Seguro que estaréis pensando: “Amapola, ¿qué haces hablando ya de Navidad cuando ni siquiera he acabado el curso?” Y tenéis toda la razón del mundo, pero esto tiene un motivo (no os penséis que estoy loca), y es que el viernes pasado se celebró el famoso ¡¡BLACK FRIDAY!!, donde la mayoría de los productos tenían descuentos. Además, en muchas tiendas alargaron el Black Friday hasta el domingo.
Ya que estoy aquí hablando sobre el Black Friday os voy a contar mi experiencia: lo cierto es que me esperaba algo más, porque se le ha dado mucha publicidad (en todos los medios aparecía anunciado a bombo y platillo), así que pensé: “Oh, vaya, seguro que hay cosas muy chulas”, y me llevé un chasco. Por ejemplo, fui a una tienda de ropa donde solo había un 15 % de descuento… (sinceramente, no me merece la pena, porque enseguida son las rebajas de enero, donde obtendremos descuentos de verdad: 50 %, 25 %, etc., y es que queda nada). Por otro lado, también hubo descuentos en libros a un 5 % (ya sabéis lo que pienso).
En fin, como conclusión os diré que es mejor no hacerse ilusiones con cosas así, porque luego pasa lo que pasa: expectativas vs. realidad, y cómo no, la realidad gana por goleada.
Os deseo una gran semana.
Recordad: siempre es un buen día para sonreír.