Encuentro en Xauxelles

Quinta parte de “La maldición de Xauxelles”, relato de suspense y misterio.

Seguimos avanzando tanto en la redacción como en la lectura de esta narración basada en hechos ficticios supuestamente acaecidos en la finca Xauxelles, sita en La Vila Joiosa. Es una narración no apta para menores de doce años ni para cardíacos por la impresión de sus escenas. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. La maldición de Xauxelles.

Encuentro en Xauxelles

Al subir al recibidor descubrimos que el coche, sorprendentemente, era el nuevo Volkswagen Golf, el nuevo modelo de este año. Cuando se apagaron las luces del coche  y el motor paró, vimos la cabeza del dueño baja, mirando al suelo. Y en cuanto bajó del Volkswagen  y lo cerró nos preguntó:

-¿qué hacéis por aquí, forasteros?.

Y en cuanto subió la cabeza, el aspecto era aterrador: un ojo lo tenía negro como el carbón y el otro lo tenía de color blanco como si tuviese una catarata enorme. La boca y la mandíbula, esqueléticos. La piel como si se le cayese a pedazos y, las ropas, manoseadas y rotas. Mientras, se encendía un cigarro de Marlboro.  Y, mientras,sacaba su móvil, Smartphone, 4S, para mirar la hora, sorprendentemente, era táctil.  Ni el coche ni el móvil rimaban con su aspecto. Pero lo dejamos pasar.

Y dijimos:

-“Ná”. Que pensábamos que la finca de Xauxelles

Y Joan me llamó interrumpiéndome diciéndome que mirara en el lateral del coche.

Y vimos que era una pegatina del ayuntamiento de Villajoyosa pero, aún así, le terminamos de contar la historia.

-Pensábamos que la finca de Xauxelles estaba maldita y fuimos a investigar.

Y nos preguntó:

-y… ¿esa cruz?.

Y le respondimos:

-un conserje nos la dio porque nos dijo que no entrásemos ahí, que eso estaba maldito, y que saliésemos antes de las seis de la mañana.

Y a Joan le parecieron familiares las ropas que llevaba.

Y descubrimos que era el mismo conserje y el conserje nos dio  tres opciones:

-u os vais de aquí vosotros por vuestros pies o llamo a la Guardia Civil o a la Policía Local para que os eche u os estaré perturbando hasta que os vayáis.

De repente metimos nuestras cosas dentro del coche y descubrimos que el coche no arrancaba, antes de meter todas las cosas. Lo intentamos y el conserje fantasma nos dijo:

-¡bueno! ¡Vosotros lo habéis querido!.

Y al conserje se le puso una voz espeluznante y, de repente, empezó a pegar ladridos y chillidos terroríficos mientras descubrimos que se encerraba en un capullo como la metamorfosis. Intentamos salir pitando de allí pero se abrieron unas verjas. Y, de repente, el capullo se abrió.

Y, de repente, cuando el conserje se abrió con el capullo, salió con una pinta espeluznante mientras pegaba un agudo chillido. Aún conservaba la piel más pálida como si no hubiese salido de casa en todo el día, que se le caía a trozos.Los ojos más negros que el carbón. Una boca como  si fuera esquelética. Y dijo, mientras hacía como si sonriese:

-os he estado observando durante mucho tiempo.

Pegó dos silbidos y bajó un niño, de más o menos catorce años, con la piel pálida y con ojos negros.

La maldición de Xauxelles
La maldición de Xauxelles

 

Vía | http://www.volkswagen.es/es.html

Vía | http://www.volkswagen.es/es/models/golf_7.html

Vía | https://www.marlboro.com/gconnect/login_input.action

Vía | http://www.villajoyosa.com

Vía | http://www.apple.com/es/iphone/

 

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