Algunas noches, sobre todo de verano, fiesta o fin de semana, son consideradas “de sofisticación”. ¿Qué es eso?
Acabamos de pasar una semana, más o menos, festiva y se acerca un puente que, muchas personas, usarán para viajar o para ir a divertirse. En estos días y noches la gente suele hacer cosas fuera de lo normal: se visten de forma distinta, actúan con amaneramiento, negligencia o afectadamente -que no es lo mismo que afectivamente- para ser, de otra manera, romper lo cotidiano, por unas horas o días. Esta forma de actuar responde a uno de los significados de “sofisticación“.
Buenas y sofisticadas noches
De otra parte dicen que el hábito hace al monje. No sé si les ocurrirá a ustedes pero, cuando la gente viste con unas ropas que tienen un personaje identificado o señalado, tiende a imitar su gestualización o forma de actuar. Si nos disfrazamos de princesa, bruja, mago o egipcio, realizamos unos gestos adecuados al traje. Sirve, ello, para reforzar el significado de la vestidura que se porta. Para acudir a una fiesta de disfraces, a un evento de carnaval, o participar en una obra de teatro o pantomima, es muy útil. Si la persona desea convertir, esa escenificación, en una forma de vida, coloca la semilla para el nacimiento de una subcultura o una “tribu” social como ocurre con el steampunk, el dieselpunk o los góticos.
Esa es la parte negativa de la sofisticación: pretender aparentar lo que no se es y obligar a los demás a creerlo. La parte positiva es ser natural pero muy elegante. Hay quien lo consigue: aquellos que hacen del llevar una prenda de ropa, un complemento, el paradigma de la elegancia. Incluso rompiendo los moldes de la estética, logra que guste ese cambio en la composición. Son quienes se arreglan con cuatro elementos y consiguen llamar la atención de manera positiva.
Algo sofisticado es, también, algo muy elaborado, difícil de componer, conseguir, fabricar. Un nanoaparato, por ejemplo, es sofisticado. La maquinaria de un reloj, los circuitos de un ordenador, son elementos sofisticados. Y si este artículo hubiera sido redactado con palabras sobresalientes, construcciones muy elaboradas y fuera ininteligible, podría ser tratado como sofisticado. Pero no tenía demasiadas ganas. Prefiero que ustedes puedan entender lo que escribo.
Buenas noches, besos y dulces sueños. Feliz descanso.