Solomillo en salsa de almendras

Solomillo en salsa de almendras

  • 2 solomillos
  • 1 cebolla grande
  • 1 puerro
  • 4 dientes de ajo
  • 1 puñado de almendras tostadas
  • 1 vaso de vino blanco
  • 3 horas de laurel
  • Pimienta en grano
  • Harina
  • Sal
  • Aceite de oliva

Lo primero de todo es cortar el solomillo en rodajas que no sean muy finas para que no se deshaga cuando lo guisemos.

Una vez tengamos cortada toda la carne, la pasamos por harina y la vamos friendo en una sartén con aceite de oliva (yo siempre uso aceite de oliva en mis comidas porque le da mucho mejor gusto y además es mejor para todo). Esperamos que la carne esté dorada por ambos lados y la pasamos a una cazuela.

Ahora en la misma sartén donde tenemos el aceite de freir el solomillo, sofreimos la cebolla , con los dientes de ajo, y dejamos que la cebolla esté transparente y que no se queme porque sino nos cogería sabor y nos estropearía el guiso, y le añadimos una cucharada de harina. Sofreimos la harina para que no deje gusto y trituramos todo en la batidora, con el puñado de almendras tostadas. Podemos dejar unas cuantas para añadirlas enteras.

Añadimos a la carne el triturado, el vaso de vino y un poco de agua. Ponemos sal al gusto, añadimos las hojas de laurel y la pimienta en grano y dejamos cocer hasta que veamos que la salsa ha espesado y ha reducido, y que la carne esta blanda, aunque el solomillo es una carne muy tierna y lo que mas hay que tener cuidado es de que no se nos deshaga.

Ya solo nos queda servir y comer. Esta comida podemos acompañarla de unas patatas fritas o incluso si alguna vez nos surge algún invitado y no tenemos comida suficiente podemos freír las patatas en rodajas y añadirlas a la carne, así no habrá problema y comeremos mas gente con el mismo plato.

Solomillo en salsa de almendras