¡Buenos días, amigos!
¿Conocéis al escritor Andrea Camilleri? Autor italiano que creó ‘El comisario Montalbano’.
Hoy no os voy a hablar del género negro que tanto caracteriza a este escritor, sino de una de sus novelas que consiguen hechizar al lector… donde Camilleri une magia y realidad. (Parece difícil, ¿no?) :)
FICHA TÉCNICA:
Nombre: El beso de la sirena
Autor: Andrea Camilleri
Editorial: Destino
Páginas: 157
¿De qué trata?
Gnazio Manisco es un hombre que por circunstancias de la vida, no sabía nada sobre su padre, y además, cuando él tenía diecinueve años murió su madre. Por ello, decidió partir a América. No sería hasta tiempo después cuando reaparecería en su pueblo: Vigatà; con cuarenta y cinco años. Él, que no estaba casado, ni tenía relación alguna, decidió que a pesar de su edad, quería casarse y formar una familia. ¿Con quién? Si no conocía a nadie. Pues por eso recurrió a la señora Pina, quien haría de “alcahueta”. Esta le presentó a varias mujeres y al final, hubo una que le agradó bastante, de hecho, conseguía hipnotizarlo con su espectacular belleza. Esa mujer era Maruzza Musumeci, una joven que según la señora Pina, tenía “complejo de sirena”, porque creía serlo.
Sweet Poppy y su valoración personal
‘El beso de la sirena’ no es una novela típica donde hombre conoce a mujer y a pesar de las dificultades de la vida consiguen estar juntos. ¡Al contrario! Ellos se conocen, y aunque la mujer de Gnazio sea un poco rara por el ‘complejo que tiene’, logran compenetrarse para poder ser felices, soportando las manías del otro. Aunque la cosa va más allá de lo convencional (no diré nada para no desvelar cosas importantes jejeje).
Camilleri nos va contando la historia de Gnazio a partir de un marco cronológico que va avanzando hasta el final. Y durante ese tiempo, mantiene un lenguaje sencillo y fresco, con descripciones justas y necesarias sin llegar a ser cargadas ni aburridas.
Con este libro he disfrutado muchísimo, ¡ojalá hubiese sido más largo!
Pues los demás también disfrutamos con tus reseñas. ¡Ánimo y adelante!