Las Siete leyes unidas en un día cualquiera

Las siete leyes unidas en un día cualquiera. Vamos a unir las siete leyes del misterioso universo con un ejemplo claro, con algo simple, como un día cualquiera de nuestra vida.

Las siete leyes funcionan todo el tiempo: cada día en cada momento de cada día. El universo nunca para, es continuo y su acción sobre la vida no se interrumpe ni por una milésima de segundo. Todo sigue su curso y no se para jamás.

Las siete leyes, recordando

Mentalismo: “Todo es mente”. Todo lo que existe es producto de la mente superior y, como somos iguales en su esencia, nuestra vida es producto de nuestra mente. Inmutable.

Correspondencia: “Lo que es arriba, es abajo; lo que es abajo es arriba”; el universo tiene muchos planos y todos se rigen por las mismas leyes. Lo que tú tengas arriba, en tu mente, será abajo en tu plano material, tu cuerpo, tu vida, etc… Inmutable.

Vibración: “Todo tiene vida, todo tiene movimiento y continua transformación en todos los planos de existencia”. Que tú no lo veas no quiere decir que no exista; tu vibración puede ser alta o baja según los pensamientos y actitud que tengas ante la vida. Inmutable.

Polaridad: “Todo tiene dos polos, positivo y negativo”. Una misma cosa tiene los dos extremos, un pensamiento puede ser positivo o negativo y una misma situación puedes verla por la parte positiva o negativa. Mutable.

Ritmo o Ciclos: “Todo oscila de un lado a otro, de un polo a otro, de un estado mental a otro”. La vida tiene altibajos, temporadas buenas y malas, días buenos y malos, momentos buenos y malos. Mutable.

Causa y Efecto: “Toda causa tiene su efecto y todo efecto tiene su causa”; toda acción tiene reacción, todo pensamiento y acción volverá a ti. Lo que ocurre ahora en tu vida es producto de las acciones del pasado. Mutable.

Generación y gestación: “Todo tiene su parte femenina y masculina”. Así se crea la vida: tu cerebro tiene las dos partes también y así se genera el pensamiento y la acción- Todo necesita su tiempo de gestación para manifestarse. Mutable.

Las siete leyes en un día normal

Vamos a poner el ejemplo de un día normal sin muchas complicaciones, Suponiendo que hemos dormido bien y que nos hemos levantado normalmente, sin sobresaltos, sustos, ni cosas fuera de lo normal.

Mentalismo: Estamos desayunando, normalmente, y, de tantos pensamientos que se nos pasan por la cabeza, le prestamos atención a uno: “estamos a día 17 y me queda poco dinero para terminar el mes”.

Correspondencia: el sentimiento y emoción es de preocupación, angustia y ansiedad en correspondencia con mi pensamiento.

Vibración: La preocupación baja la vibración con la que me había levantado. Lo había hecho con vibración normal y ahora está bajando por la clase de pensamiento y emoción que tengo.

Polaridad: Estoy negativo con lo cual si no cambio el pensamiento de inmediato no cambiará de polo.

Ritmo o ciclos: Como nada dura para siempre sé que la mala racha pasará, pero esto no me consuela. He terminado el desayuno y me ducho y visto. Me dispongo a ir al trabajo y recibo un mensaje por whatsapp de mi hijo que me dice que ha sacado un 8 en un examen muy importante. Ahí ha entrado la ley de compensación; me olvido de mi preocupación y me alegro muchísimo por él.

Causa y efecto: Ahora me puedo “agarrar a dos cosas”: a la preocupación o a la alegría; según a lo que me agarre será como pase el resto del día y el efecto que tendrá sobre mí.

Generación y gestación: Como se que “nada dura 100 años ni hay que cuerpo que lo resista” estoy haciendo todo lo que está en mi mano para que todo cambie y se que va a ser así, pero también se que todo tiene su tiempo de gestación y ya llegará el momento en que todo cambie.

¿A qué te quieres agarrar?

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