Hasta pronto, Billie

Despedimos, hoy, a nuestro amigo Billie, Bill Murray. Durante siete años formó parte de nuestra familia y se nos ha marchado.

 Nació el nueve de diciembre de dos mil nueve en Orxeta, La Marina Baixa, Comunitat Valenciana. Al mes de nacido llegó a casa en brazos de la tía de su nuevo amo, Ricard. Fue lo mejor que pudo ocurrirle al niño. El mejor regalo de comunión.  Bill Murray llegó como agua de mayo tras la pérdida de Osito Amarillo Mordedor. Pero a Osito no se le podía sacar tan fácilmente de la jaula y jugar con él. Bill era más que un gato y no se le conoció como un juguete sino como un hijo, como un amigo, como un hermano. Así lo expresó Ricad: Hoy es un dia triste en casa se nos ha muerto nuestra fiel cariñosa mascota bill murray 2010-2016.

Hasta pronto, Billie

Fue visto y no visto. El domingo estaba bien. El lunes y el martes empezó a dejar de comer. Pensamos que estaba resfriado o que tenía un poco de estrés, de depresión. Le pusimos lo que más le gustaba: jamón, salchichas.  Su agua, leche. Pero no se lo comía. Igual es que tenía alguna bola de pelos. No lo sabíamos. Mas seguía jugando, su piel estaba lustrosa,  hacía las mismas “gamberradas” de siempre -arañarse las uñas en el sofá, orinarse fuera de la arena y mallar por la noche a voz en grito- y no imaginamos que estuviera mal.

El jueves, la cosa ya no era normal. No podía comer, pero no era la primera vez que no comía. Se acercaba a beber pero no bebía.  No tenemos medios para llevarlo al veterinario pero buscamos en Internet lo que podía ser que le ocurriera y tomamos medidas: obligarle a comer y beber, dejarlo descansar, en fin, lo que estaba en nuestras manos. Al final, el viernes de noche, lo vimos deshidratado. Lo cogimos en brazos y estuvimos dándole, cada hora, leche y agua hasta que descansó, por fin.

Se nota su falta, muchísimo. Leímos que le podía pasar y vimos, en la página de la clínica Neuko, que hay una enfermedad llamada Panleucopenia, causada por un virus. Quizás vino a casa por alguno de nosotros, por el aire, a saber. El caso es que Billie lo cogió y lo llevó a sus últimos momentos. No le faltaron, al animal, el cariño, las caricias, la preocupación.  Estuvo acompañado de todos y el calor de sus amigos -no de sus amos sino de su familia amiga- estuvo junto a él.

Vamos a recordarlo con gran cariño. Cómo aprendió a decir “mamá“, “Aaaaa” cuando llamaba a Ricard, “má ma” cuando llamaba al padre, “amó” cuando quería jamón e “iaaa” cuando quería salchichas.  “Amaaa” cuando quería agua. Quería ducharse, como nosotros, y se metía en el bidé porque parecía pensar que, nosotros, bebíamos agua en la ducha y él la bebía o pretendía beberla en el bidé, su pequeña bañera.

Qué os vamos a contar que no sepáis. Que era uno más. Por él se abrió Mew.cat.  Ahora estará con el resto de mascotas que se nos fueron y con nuestros familiares. Y con Osito. Esperando a Ricard. No les olvidaremos y nuestra familia estará a gusto y bien acompañada de ellos.  Otras estrellas más para el cielo.

billie

Vía | http://www.nekovet.com/panleucopenia-felina/

Vía | http://www.orxeta.es/

Vía | http://www.dudeklatero.com/mewcat

Vía | http://area1999.dudeklatero.com

Vía | http://mariateresainesalaezgarcia.dudeklatero.com

Vía | http://oscar.dudeklatero.com

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